Vincent van Gogh (1853 – 1890), Arles, October 1888
![]() | Van Gogh pintó este cuadro durante su estancia en Arles. Se trata de su propia habitación en la casa amarilla. |
![]() | Los colores brillantes pretenden representar la paz absoluta y el sueño. Antes los colores eran mucho más fuertes. El azul fue púrpura. |
![]() | En general, la perspectiva no es importante en esta época. Los cuadros no deben parecer fotografías. Pero: ¡la pared de la habitación sí que estaba torcida! |
![]() | Lo más importante es que sientas algo al mirar el cuadro. |
Durante su estancia en Arles, Van Gogh pintó este cuadro de su dormitorio en la Casa Amarilla. Él mismo preparó la habitación con muebles sencillos y con sus propias obras en la pared.
Los colores brillantes pretendían expresar el «reposo» o «sueño» absoluto. Las investigaciones muestran que los colores fuertemente contrastados que vemos hoy en la obra son el resultado de la decoloración a lo largo de los años. Las paredes y las puertas, por ejemplo, eran originalmente de color púrpura en lugar de azul. El ángulo aparentemente extraño de la pared trasera, por su parte, no es un error de Van Gogh: la esquina estaba realmente inclinada.
Las reglas de la perspectiva parecen no haberse aplicado con precisión en todo el cuadro, pero esto fue una elección deliberada. Vincent le dijo a Theo en una carta que había «aplanado» deliberadamente el interior y dejado fuera las sombras para que su cuadro se pareciera a una estampa japonesa. Van Gogh estaba muy satisfecho con el cuadro: «Cuando volví a ver mis lienzos después de mi enfermedad, lo que me pareció mejor fue el dormitorio».